Sorpresas Inesperadas de Boda

Hay parejas que planifican su boda con más de 1 año de antelación. Otras, sin embargo, lo hacen en tan sólo unos meses. En ambos casos, todas las situaciones y detalles del gran día se estudian metódicamente y se ajustan a un plan que debe cumplirse milimétricamente. Así que nada de sorpresas. Y si tiene que haber sorpresas de boda, que sean lo más originales y divertidas posible. Cualquier desajuste en nuestro plan puede provocar que nuestra boda pase de ser un éxito rotundo a una completa pesadilla. El problema surge cuando inciden situaciones o personas que no podemos controlar. Y aquí me estoy refiriendo a situaciones realmente incómodas… Es entonces cuando se ponen a prueba tus nervios para improvisar con acierto una solución a esas desagradables sorpresas de boda. A continuación os dejo una pequeña crónica de algunas «graciosas e irrepetibles» anécdotas que nos han ido ocurriendo en estos años de oficio…


Crónica 1.  Si algo tiene que salir mal, saldrá mal y no podrás evitarlo.


En Palma. Pocos minutos después de haber terminado la sesión fotográfica en casa de la novia, y preparándonos para partir hacia la iglesia.

Fotógrafo: «Bueno, preciosa, nosotros nos vamos ya hacia la ceremonia»

Novia: «Vale yo me quedo a ver si viene ya a recogerme la limusina que hemos alquilado».

Novias con gesto de disgusto extremo

Llegamos al lugar concertado, aparcamos, y a pocos pasos del templo vemos un gran corrillo de gente agolpada enfrente de la entrada a la iglesia. El edificio no tenía acera, estaba justo al final de una plaza, ¡y alguien había aparcado su coche atravesado a 1 metro de la entrada principal a la iglesia! O sea, que era imposible entrar a no ser que esquivases o saltases por encima del automóvil. El acceso estaba completamente taponado. Hubo que llamar a la grúa urgentemente para que retirase el vehículo de aquél lugar ¿pero a quién se le ocurre aparcar ahí? Estábamos preocupados por si la novia llegaba justamente en aquél momento, con el operario del ayuntamiento en plena maniobra pero… la novia llamó justamente en ese momento a su futuro esposo para comunicarle que estaba todavía en casa. El chófer de la limusina ¡SE HABÍA OLVIDADO DE VENIR A BUSCARLA!
El operario de la grúa tuvo tiempo de sobra para retirar el coche, ya que la novia llegó a la ceremonia con 1 hora larga de retraso, después de suplicar a la empresa de limusinas que vinieran a recogerla, ya que por lo visto no habían apuntado en la agenda el servicio para ese día… Incomprensible. Ya no hubo más sorpresas en esa boda.

Crónica 2. ¿Es posible jurar infidelidad poniendo a Dios por testigo?

En Palma. Los novios uno enfrente del otro, con los anillos ya bendecidos por el sacerdote. Y se procede a realizar el protocolo de intercambio de la preciada joya. El novio va y suelta lo siguiente:
-Yo, «el novio», te quiero a ti, «la novia», como esposa y me entrego a ti, y prometo «serte infiel» en las  alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.

Sí, de verdad, ¡el esposo había prometido ante Dios serle INFIEL a su esposa! He de confesar que en un principio ni me di cuenta. Pero mientras hacíamos la sesión de fotos posterior a la ceremonia, la novia nos lo comentó. Le dijimos que debían ser imaginaciones suyas… Pero luego, mientras montaba el vídeo y analizando el fragmento, tuve que darle la razón a ella… Sí, lo había dicho.

Crónica 3. Guarda los anillos y no los pierdas de vista.
Una chica que filtra la arena con cuidado en busca de un preciado objeto

Playas de Campos. Ceremonia junto al mar. El novio espera al lado del templete a que llegue su futura esposa. Los invitados bromean con él. Los niños corretean inquietos por la arena, y también la niña que lleva los anillos, colgando de una figurilla con forma de estrella de mar… hasta que a alguien se le ocurre llamar la atención a la niña para que se esté quietecita, no vaya a ser que llegue la novia…
La pequeña es obligada a sentarse en su lugar en primera fila. La mamá examina la integridad de los anillos y… ¡PÁNICO, FALTA UNO! ¡SE HA CAIDO EN LA ARENA!
Todo el mundo sin moverse, caos, cada uno a buscar en su zona, ni se os ocurra dar un paso, no vaya a ser que el anillo se hunda más en la fina arena. Se suceden las llamadas a la novia, para que de una vuelta más antes de venir. Alguien va al restaurante, y trae algunos coladores. Así que venga, a filtrar la arena. Menuda situación… 50 o 60 personas vestidas de etiqueta en 80 metros cuadrados escrutando concienzudamente la arena…durante 20 eternos minutos. Y al final apareció. 
La novia llegó, todo el mundo a su sitio, coladores fuera, manos limpias y sillas ordenadas. Después, durante la ceremonia, hubo dos o tres sorpresas de boda para los novios. Aunque ninguna de ellas tuvo el mérito de poner los nervios a flor de piel tal y como sucedió con la escena de los anillos.

Crónica 4. Las cosas claras.
Pareja de novios mantienen una acalorada discusión.

Marratxí. Una ceremonia preciosa. El novio deshidratado de tanto llorar. La novia completamente emocionada. Pocas veces he visto una pareja tan unida… Al final del banquete, hacemos una pequeña entrevista por separado a los novios, sin que ellos supiesen que también se la hacíamos a su pareja. La grabamos en video para incluirla como extra en el montaje final. En ella les pedimos que expresen sus sentimientos. Luego será una sorpresa para ambos. La entrevista estuvo repleta de palabras preciosas y grandes intenciones y planes de futuro por ambas partes.
Algún tiempo después les llamamos para que vinieran a ver el video ya finalizado. Estábamos seguros de que les encantaría.
Empezamos la proyección y ciertamente he de decir que me preocupé. Ni una palabra por su parte. Ni un gesto, ni una sonrisa. Ambiente incómodo, un silencio sepulcral. Llegamos al momento de la entrevista, donde cada uno habla por separado… ellos no sabían que lo incluiríamos… Se supone que debía ser una de tantas agradables sorpresas de boda para ambos. Y ella le mira a él:
-«Eres un hijo de pu…»
Se levanta y se va.
-«Lo siento», dice él. Nos deja unos euros sobre la mesa y también se va. Mientras se alejan se les oye gritando en una acalorada discusión.
Poco después nos enteramos de que ya antes de casarse el novio llevaba una doble vida viviendo con otra mujer.

Bueno, estas son sólo algunas situaciones que nos ha tocado vivir. Tenemos muchas más. Aunque no creo que pudiera resumirlas todas en este espacio…

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